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Cada vez más personas son conscientes de su derecho a negarse a recibir e-mails comerciales. Por ese motivo, debes esforzarte más para lograr que tus clientes sigan aceptando tus correos electrónicos. Esto se consigue dosificando los envíos, segmentando los mensajes y ofreciendo a cada cliente la frecuencia que desea, como te contamos en este artículo.
¿Funciona el e-mail marketing?
Sí. Diversos estudios señalan que la tasa de efectividad del marketing por e-mail es del 5%, frente al 3% que ofrece el mailing postal. El problema es que muchas empresas utilizan mal esta valiosa herramienta: al ser “barata”, abusan de ella.
¿Cuándo utilizar el marketing por e-mail?
Siempre. Puedes usar el marketing mediante correo electrónico en todas las etapas de la relación con el cliente. La clave es dosificar los envíos, mandar contenidos interesantes y no usar sólo el e-mail para enviar ofertas.
Algunos ejemplos de situaciones en las que puedes mandar e-mails:
-Dar la bienvenida a un cliente nuevo.
-Informar sobre el estado de un pedido o consulta.
-Agradecer una compra y enviar recomendaciones de uso.
-Proponer productos similares o complementarios.
-Conocer su satisfacción mediante una encuesta.
-Ofrecer un incentivo si te recomienda a sus amigos.
-Comunicar las novedades de tu web o tu empresa.
-Anunciar los cambios de precios y prestaciones.
-Avisar de que se acerca el fin del contrato vigente.
-Felicitar el aniversario del cliente, la Navidad, etc.
Y, lógicamente, para enviarle una oferta, descuento o promoción.
En la guía Mailings para fidelizar encontrarás útiles modelos de mensajes.
¿Cómo evitar que rechacen mis mensajes?
La clave para que tus destinatarios no se den de baja o envíen tus e-mails directamente a la carpeta de correo basura es el RESPETO:
Rechaza las bases de datos dudosas y no cedas e-mails a otras empresas.
Envía contenidos que sean relevantes para el cliente.
Segmenta los envíos para adaptarlos a cada perfil de cliente.
Pide siempre permiso para iniciar el envío de e-mails.
Emplea un texto de asunto descriptivo, en lugar de trucos para llamar la atención.
Trata de mantener un alto nivel de diseño y calidad de los contenidos.
Ofrece al cliente opciones para decidir la frecuencia y el tipo de e-mails a recibir.
En general, un e-mail comercial efectivo debe ser breve, contener una sola oferta o información e invitar al cliente a realizar alguna acción (contestar, pulsar un enlace, llamar a un teléfono). Consulta la guía Mailing Eficaz para saber más.
¿Cuándo es mejor enviar los e-mails?
En general, si puedes elegir evita enviar e-mails que el receptor no vaya a ver hasta el lunes por la mañana. Durante el fin de semana se acumula mucha basura y lo normal es borrar de golpe los mensajes no deseados, para limpiar la bandeja.
La mejor hora para enviar mensajes comerciales es en horario de oficina, si te diriges a profesionales, o por la tarde si son para particulares. De esta forma, el e-mail llegará cuando estén delante del ordenador y será más probable que lo lean.
¿Cómo debo mandar mis mensajes?
Utiliza proveedores o programas especializados en la gestión de envíos masivos, que cumplan estrictamente los requisitos legales. Se acabaron los tiempos de andar haciendo chapuzas: los filtros de spam cada vez son más exigentes y te arriesgas a ser vetado por los proveedores de Internet, o a recibir una multa importante.
No olvides incluir siempre una versión sólo en texto de tu e-mail para los clientes que bloquean las imágenes por defecto, o reciben los mensajes en teléfonos, PDAs, Webmail, etc.
También es recomendable que los enlaces de tus e-mails con ofertas y promociones conduzcan a una landing page o página de aterrizaje específica de la campaña, en lugar de redirigir al cliente a la web de tu empresa para que busque por su cuenta.
Por último, fíjate en las empresas que lo hacen bien: suscríbete a las listas de distribución de compañías como Apple o Nissan para aprender.
Roger Garcia
Periodista experto en marketing y comunicación
www.redactorfreelance.com.
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