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Los periódicos gratuitos sufren especialmente la crisis. Las tres principales cabeceras españolas recortan costes para afrontar la caída de anunciantes. Una medida que reduce su calidad, ya bastante baja en general.
Los primeros años del siglo XXI fueron testigo en España de la proliferación de los diarios gratuitos nacionales. Se trata de cabeceras que se reparten gratuitamente en las estaciones del transporte público y otros espacios concurridos, y cuyas principales empresas editoras proceden principalmente de Escandinavia.
Con una de las tasas de lectura de periódicos más bajas de Europa (86 diarios por cada 1.000 habitantes, comparable a un país subdesarrollado), sorprende el éxito inmediato que tuvo la prensa gratuita. La principal cabecera, 20 Minutos, superó los 2 millones de ejemplares, y sus competidores alcanzaron el millón de ejemplares.
Crisis previsible
Sin embargo, la debilidad del modelo de negocio de los diarios gratuitos, basado al 100% en la publicidad, con una fuerte competencia y una audiencia muy volátil, se hizo evidente cuando la situación económica se empezó a deteriorar.
El diario Metro fue el primero en desaparecer, a principios de 2009. Las cabeceras 20 Minutos, ADN y Qué! siguen editándose, aunque la caída de anunciantes les ha obligado a reducir la tirada, el número de páginas y la plantilla. Y eso empobrece aún más la ya mediocre calidad de la mayoría de estos diarios gratuitos.
Durante el verano se ha rumoreado insistentemente que alguno de los 3 grandes diarios gratuitos podría no volver a salir a la calle en septiembre. Pero por ahora parece que las editoriales negocian establecer una alianza o algún tipo de tregua que les permita sobrevivir a todos hasta que la situación económica mejore.
En cualquier caso, según los expertos, tres cabeceras gratuitas son demasiadas para España, así que alguna acabará desapareciendo o será absorbida.
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