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Dar consejos… sin pasarte de listo

 

Hacer recomendaciones a tus empleados o colegas siempre es complicado, sobre todo en los entornos más competitivos. Pueden interpretarlo fácilmente como paternalismo, una crítica encubierta o una intromisión en sus responsabilidades. La psicología y la transparencia son esenciales para conseguir que tus consejos sean bienvenidos… y no caigan en saco roto.

Un consejo no es una orden
Lo primero que tienes que tener claro es que, si quieres que un empleado o compañero haga algo concreto, no debes sugerírselo, sino pedirlo u ordenarlo de forma clara. Plantearlo como un consejo supone el riesgo de que no te haga caso.

Pide permiso
Antes de dar un consejo, es recomendable y de buena educación preguntar a la otra persona si está interesada en oír tu opinión. Deja bien claro que sólo quieres ayudar y que puede decidir si quiere escucharte o no, no te impongas.

No intentes convencer
Un consejo es una recomendación para intentar ayudar a una persona. Puede que te haga caso… o no. En cualquier caso, una vez lo has dicho y tu postura queda clara, no debes insistir ni restregarle luego aquello de “¿Lo ves? ¡Ya te lo dije!”

Evita herir susceptibilidades
Dar un consejo significa estar en una posición adecuada para poder hacerlo. A muchas personas les irrita recibir consejos de compañeros más jóvenes, o con menos formación y experiencia. Tenlo en cuenta antes de abrir la boca.

Vigila el efecto de tus consejos
Piensa muy bien lo que dices, porque es posible que te hagan caso literalmente. Eso es especialmente habitual en el caso de empleados a tu cargo, o de personas jóvenes que se acaban de incorporar a la empresa.

Sé claro y explícito
Procura dejar bien claro lo que quieres decir, evitando dar rodeos o ser demasiado vago en tus recomendaciones. La ambigüedad es una gran fuente de confusión y la otra persona podría malinterpretar tu mensaje y tus intenciones.

Habla en primera persona
Para acabar, la regla de oro para dar consejos: siempre funciona mejor decir “Yo lo haría así” que “Deberías hacerlo así”. ¡Compruébalo!